Con una inversión de 739 mil millones de pesos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca consolidar el control del Estado sobre el sector eléctrico, incrementar la generación de energía limpia y garantizar el suministro para el crecimiento económico del país.
Al presentar los avances del Plan de Generación Eléctrica, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, informó que el programa contempla la incorporación de 32 mil megawatts (MW) de nueva capacidad de generación hacia 2030, con una participación predominante de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Se va a hacer una inversión de 739 mil millones de pesos. El 79% de toda la capacidad nueva que se va a generar va a ser a través de la Comisión Federal de Electricidad”, afirmó.
La funcionaria explicó que, del total de nueva capacidad proyectada, 22 mil MW provendrán de fuentes renovables, entre ellas energía solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica, lo que representará cerca del 70% de la expansión prevista durante el sexenio.
Según la titular de Energía, el objetivo central del plan es fortalecer la soberanía energética mediante una mayor participación estatal en la generación eléctrica.
“Al 2030 el sector público estará inyectando el 61% de la energía eléctrica nacional, con lo cual vamos a garantizar la energía eléctrica para toda la población”.
González Escobar sostuvo que el fortalecimiento de la CFE permitirá revertir la pérdida de participación que registró el Estado durante las últimas décadas.
“La generación pública de electricidad pasó de ser el 99% en el año 2000 al 43% en el año 2023”, señaló.
La estrategia contempla esquemas de financiamiento mixtos para desarrollar nueva infraestructura sin transferir la propiedad de los activos.
“La planta de generación nunca se cede, se queda en la Comisión Federal de Electricidad. No se concesiona, no se cede la propiedad”, enfatizó.
Además del fortalecimiento de la empresa estatal, el gobierno prevé elevar la participación de energías renovables en la matriz eléctrica nacional hasta 38% en 2030, frente al nivel actual cercano a 23%.
“La participación de las energías renovables va a aumentar 15 puntos porcentuales”, indicó la secretaria.
La dependencia estima que la expansión de energías limpias permitirá evitar la emisión de 69 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente y reducirá la necesidad de construir decenas de centrales de generación alimentadas con gas natural.
“La transición energética genera beneficios sociales, económicos, ambientales y sobre todo fortalece nuestra soberanía nacional”, concluyó González Escobar.














