Una nueva caravana de hasta mil migrantes hondureños ingresó a México por la frontera con Guatemala, con la intención de llegar a Estados Unidos y la esperanza de que la derrota republicana en las elecciones intermedias frene la política de deportaciones del presidente Donald Trump.
El contingente cruzó la tarde del viernes 6 de noviembre por el Puente Internacional Rodolfo Robles, en Suchiate, Chiapas, sin que agentes migratorios o policías impidieran su entrada, de acuerdo con un reporte de Associated Press.
Mientras AP contabilizó varios cientos de personas, La Jornada estimó alrededor de mil integrantes, procedentes principalmente de San Pedro Sula, Honduras.
La movilización ocurre apenas tres días después de las elecciones legislativas estadounidenses, en las que los demócratas consiguieron arrebatar a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso, un resultado que ha despertado expectativas entre quienes buscan ingresar a territorio estadounidense.
Migrantes confían en que triunfo demócrata frene deportaciones
Entre los integrantes de la caravana se encuentra Josué Rodríguez, hondureño de 24 años que fue deportado de Estados Unidos hace tres meses, después de permanecer siete años en Carolina del Norte, donde trabajaba remodelando viviendas.
Rodríguez confía en que el nuevo equilibrio político en Washington facilite su regreso para reunirse con sus dos hijas, de cuatro y un año, ambas ciudadanas estadounidenses.
Su expectativa refleja el ánimo de otros integrantes del contingente, quienes consideran que el avance demócrata podría abrir una oportunidad para modificar las restricciones migratorias impuestas por la Casa Blanca.
Sin embargo, el resultado electoral no significa que las políticas de Trump hayan cambiado ni garantiza nuevas posibilidades de ingreso o permanencia legal en Estados Unidos.
Aunque los demócratas podrán impulsar investigaciones sobre las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y promover reformas, Trump conservará la Presidencia y su facultad de veto durante los próximos dos años.
Caravana avanza por Chiapas rumbo a la frontera norte
Tras ingresar a México, los migrantes emprendieron su desplazamiento por la carretera internacional hacia Tapachula, uno de los principales puntos de concentración de extranjeros que buscan continuar su recorrido hacia el norte.
Los hondureños señalaron que la falta de empleo, la inseguridad y el encarecimiento de alimentos y combustibles los obligaron a abandonar sus comunidades.
El grupo pidió al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum permitirles transitar por territorio mexicano para continuar hacia Estados Unidos.
La movilización representa la tercera caravana procedente de Honduras en menos de dos meses, después de los contingentes registrados en septiembre y octubre.
Autoridades mexicanas han desintegrado caravanas anteriores
Durante septiembre y octubre, dos grupos de migrantes que también partieron de San Pedro Sula recorrieron parte de la costa de Chiapas antes de ser desarticulados por autoridades migratorias mexicanas.
En esos casos, los extranjeros recibieron documentos para continuar su tránsito de manera individual, sin permanecer agrupados en caravanas.
De acuerdo con el recuento de AP, durante la administración de Claudia Sheinbaum alrededor de 20 contingentes han intentado avanzar desde la frontera sur hacia Estados Unidos, pero ninguno ha logrado completar el recorrido como caravana.
Trump mantiene política antimigratoria pese a revés electoral
El triunfo demócrata representa un golpe político para Trump, pero no supone el fin inmediato de sus medidas contra la inmigración irregular.
La promoción de Stephen Miller, uno de los principales arquitectos de la estrategia migratoria presidencial, como jefe de gabinete de la Casa Blanca, apunta a la continuidad de la línea restrictiva.
Además, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ha reiterado que las deportaciones continuarán.
Presión migratoria pone a prueba a México
La llegada del nuevo contingente plantea otro desafío para las autoridades mexicanas, que deberán atender el desplazamiento de los extranjeros mientras enfrentan las presiones de Washington para contener los flujos migratorios.
Por ahora, los hondureños mantienen su objetivo de alcanzar la frontera norte, pese a la incertidumbre sobre las medidas de control migratorio que encontrarán durante su recorrido.
El avance de la caravana pondrá nuevamente bajo escrutinio la actuación del Instituto Nacional de Migración y la respuesta del Gobierno mexicano ante la llegada de nuevos grupos centroamericanos.















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