La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) solicitó la suspensión de actividades de casinos sancionados por el gobierno de Estados Unidos y presentó denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR) por posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos fiscales.
La medida se activó luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro incluyó en su lista de sanciones a tres personas físicas y tres empresas relacionadas con el sector de juegos y apuestas en Nuevo Laredo, Tamaulipas, presuntamente vinculadas con el Cártel del Noreste.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, la UIF realizó un análisis financiero, fiscal y corporativo que permitió detectar una estructura empresarial común detrás de varios establecimientos de apuestas, así como transferencias internacionales hacia jurisdicciones consideradas de riesgo.
Las investigaciones también identificaron inconsistencias entre los montos operados y los ingresos reportados, además de movimientos relevantes de efectivo que no corresponden con la actividad económica declarada. Según la autoridad, estos patrones son consistentes con esquemas de lavado de dinero y evasión de impuestos.
En paralelo, la UIF notificó a la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación para que proceda administrativamente contra los establecimientos señalados y determine la suspensión de operaciones.
Entre las empresas señaladas por Washington se encuentran Casino Centenario, Diamante Casino y Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA), mientras que entre las personas sancionadas aparecen Juan Pablo Penilla Rodríguez, Jesús Raymundo Ramos Vázquez y Eduardo Javier Islas Valdez.















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